San Juan de Luz está a unos 20 minutos en coche desde el Camping Berrua y es una pequeña ciudad encantadora que bien merece una visita. Si estás por el País Vasco francés, no te puedes perder este lugar histórico y diferente, cerca del mar y marcado por el río Nivelle.

Un poco de historia

Su época de esplendor fue el siglo XVII porque en ese momento era el centro de operaciones de los corsarios vascos. Estos marinos que tenían atemorizados a españoles e ingleses dieron fortuna a la localidad por sus asaltos a barcos extranjeros. Pero no solo de aventuras y piratería tiene su fama. En 1660, tuvo lugar una boda real entre el rey Luis XIV de Francia y la hija del rey de España, la infanta María Teresa, como resultado del Tratado de los Pirineos que ponía fin a un largo período de conflictos entre Francia y España. Como ves, es un lugar tan pequeño como interesante.

Sitios que ver

En la actualidad, quedan algunos restos de su peculiar historia, lo que le da una aire pintoresco y ecléctico. Casas típicas vascas de paredes blancas y balcones rojos o edificios regios como la Casa de la Infanta o la casa Ezkerrenea, la única construcción del siglo XV que queda en la ciudad, con piedra vista y maceteros con plantas para darle color.

Cómo no mencionar la playa de San Juan de Luz, de arena fina y aguas tranquilas gracias a los tres diques que la protegen. La Gran Playa es ideal para pasar un día en familia por sus múltiples actividades y opciones de ocio. Además, en San Juan de Luz hay dos centros de talasoterapia donde poder descansar o realizar algún tratamiento. Si quieres tomar perspectiva y conocer un poco la costa, el barco Nivelle V ofrece pequeños cruceros, uno que llega hasta Hondarribia y otro solo por los alrededores del municipio. Y para amantes del surf o de aguas más agitadas, hay playas cercanas en coche, como la de Lafitenia o la de Cenitz.

Gastronomía

Y si por algo es famoso también el País Vasco, en Francia y en España, es por su gastronomía. Aquí, la comida de pastores y marineros es un lujo al alcance de cualquiera. Como no puede ser de otra manera en una ciudad tan marcada por el agua, el pescado es una especialidad local y puedes encontrarlo en cualquier restaurante y de mil maneras: en salsa verde, al pil pil o en ttoro, una caldereta vasca que mezcla los pescados del día.

Si a pesar de todo esto, San Juan de Luz se te queda pequeño, recuerda que esta es la capital de su región y que, muy cerca, hay otros lugares que puedes visitar en el mismo viaje, como Erromardie que tiene espectaculares playas silvestres. Y si lo que prefieres es la montaña, los Pirineos están justo al lado. San Juan de Luz y su región tienen un poquito de todo, para todos los gustos. Disfrútalo con calma, seguro que quieres volver.